martes, 31 de mayo de 2011

Habemus candidata en la UCR chajariense

foto: chajarí al día.
Parece que finalmente la Unión Cívica Radical tiene fórmula para disputar la intendencia.  Graciela Zambón y José Carlos Zapata fueron los elegidos, de acuerdo a lo que dice el Diario Tal Cual.  

La verdad que no los conozco a ninguno de ellos lo suficiente como para saber de su calidad política, su viveza como para conseguir los recursos sin dejarse primerear, su capacidad de trabajo, su visión estratégica de la ciudad, su autonomía en las decisiones políticas, su habilidad para tocar los resortes necesarios para beneficiar a Chajarí, su rapidez para construir poder y así poder resolver más problemas, etc.  

Más allá de eso, sabemos que Graciela Zambón es una mujer querida y respetada en la ciudad.  También es conocida como una persona con sensibilidad social.  No parece alguien que se refiera a la gente de los barrios como "esos negros", como sí se escucha a tantos otros dirigentes radicales.  Puede argumentarse en contra una trayectoria propensa a la renuncia o que detrás suyo está el mismo grupo político que ya fundió la municipalidad una vez.  Pero la verdad es que yo no tengo nada malo para decir de ella. 

Hermes y Alfonsín on fire

Con los poquísimos datos que hay a mano y obviamente también por las propias limitaciones, lo que digo se queda en la superficie. Aún así me parece importante.

Para participar más o menos seriamente en una elección nacional es indispensable una estructura partidaria con presencia territorial en todo el país.  Una estructura que tenga locales partidarios, dirigentes, punteros, fiscales, militantes, plata (poca o mucha), dirigentes que puedan ocupar los miles de cargos en caso de ganar.  Hasta hoy, esa estructura solamente la puede garantizar el peronismo y el radicalismo.  Los demás están en pañales.  Se puede decir sin miedo al error que es imposible ganar una elección nacional si no se cuenta con esa estructura partidaria con presencia territorial en todo el país.

Eso lo sabe Binner, lo sabe Alfonsín,  lo saben todos.  El socialismo, si tiene alguna ínfima posibilidad de disputar algo de poder nacional, necesita al radicalismo.  La aventura de la alianza de centro izquierda con Solanas, Juez, Stolbizer, etc. es más testimonial que efectiva, a menos que signifique el inicio de un camino de construcción de la presencia territorial nacional necesaria para disputar el poder en el 2031.  No digo que es imposible, sino que es una carrera de largo plazo, desgastante, cara y que se comió a todos los que lo intentaron (Frente Grande, la UCeDé, el PI, el Modín, el ARI, etc.).  Diría, además, que es necesario.

viernes, 27 de mayo de 2011

Sobre los rumores de presiones a Benítez, por las dudas, para marcar una postura frente a estas cosas

Anda el rumor de que Daniel Benítez, el candidato a viceintendente por el oficialismo, recibiría presiones para bajarse.  O sea, más claro, como que si no se baja lo afectarían en su vida personal.   Esa versión salió por varios medios locales.

Quiero ser claro, y decir sin ambigüedades ni medias tintas que si eso fuera cierto es una porquería de la peor factura, una cosa miserable, sin justificativo, que yo repudio desde todo punto de vista.

No sé de dónde nacen estos rumores, con qué intención, si son serios o no, si son ciertos o no, si vienen de un sector político o de otro, cuál es el verdadero objetivo, si es mala leche o simple pelotudez.  Lo que sí tengo claro es que no aportan nada bueno.  No son necesarios y no le sirven absolutamente a nadie.  Se degrada un proceso que nos merecemos limpio, con todas las discusiones que hagan falta, pero limpio.  Es un tema, porque no es la primera vez que pasa en épocas electorales.

Cuando estas cosas entran a tallar es cuando la política deja de enamorar, cuando expulsa gente en lugar de atraer, cuando se pervierte, cuando destruye en lugar de construir, cuando desilusiona, cuando asusta en lugar de seducir.  Cada vez que se escucha un rumor de este tipo, una buena persona decide no meterse.

#Sarloen678


Así se marcó en twitter un tema del que se está hablando mucho: la presencia de Beatriz Sarlo en el programa televisivo "6 en el 7 a las 8".  Sí, sí..  llegué tarde, pero me dio ganas de opinar igual.

Lo primero que salta a la vista es que Sarlo es brillante, casi unánimemente reconocida por eso.  Es además sólida, precisa, analítica, interesante, profunda, muy formada.  Descolla del resto de los opositores en eso.  Y el otro día se destacó porque fue a 678 a debatir, dando por interlocutor válido a ese panel y a ese programa que no le gusta.  Una demostración de tolerancia y respeto que no muestra la mayoría de quienes festejan su supuesta victoria de visitante y en inferioridad numérica.   

jueves, 26 de mayo de 2011

Yo no entendí un carajo. A 8 años, gracias.

Estamos meta conmemoración, en Argentina por el 25 de mayo, en Chajarí por el 28 de mayo y entre muchos de nosotros, también conmemoramos que ya hace 8 años desde que asumió Néstor Kirchner la presidencia de la Nación, con todo lo que eso implicó hasta hoy.  De esto quiero hablar.

Yo no entendí de entrada cómo venía la mano.  De genética gorila, por izquierda y por derecha, no me entraba en la cabeza que un peronista podía liderar un país más parecido a lo que me parece bien.  Menos si venía de la mano de Duhalde.  Tuve razón yendo por la negativa otras veces.  El menemismo desde el principio sobraba muestras de ser una cagada, y terminó siéndolo.  Lo mismo la Alianza, que prometía sostener el modelo, nada más que con mejores modales.  Porque eso diferencia a los radicales, no la honestidad o la eficiencia o el compromiso, los diferencia los modales, el maquillaje y ninguna otra cosa.   Prometían continuar ese modelo de mierda, de exclusión, entrega y fiesta privada. Sumándole policías.  Peorrrr, claro.  Y fue peor nomás. Se fueron entre asesinatos de inocentes.

Pero claro, es facilísimo acertar yendo por la negativa.  Los guapos, los que saben leer política o los que tienen suerte, la pegan apoyando.  Eso es lo difícil. Apoyar y pegarla.  Bueno, no me pasó.  La pegaron otros, que votaron a Néstor.  Yo voté a Alfredo Bravo, más porque me inspiraba confianza y porque estaba realmente desorientado.  

Quiso la suerte, su capacidad y los caprichos de la historia, que Néstor Kirchner gane y se nos cuele por una hendija nada menos que a la Presidencia de la Nación.   Yo no tuve nada que ver con ese triunfo, que pasó a pesar mío, porque no lo entendí, no lo escuché y sobre todo no le creí.  

lunes, 23 de mayo de 2011

Policía Federal y Metropolitana

Siendo, por ejemplo, entrerriano ¿Piensa Ud. que el estado nacional debiera traspasar la policia federal al gobierno de la ciudad de Bs. As. con los respectivos recursos?  

Si la respuesta es sí, entonces es un pelotudo a cuadros.  Significa que desde el interior pobre, le estaríamos pagando la policía al distrito más rico del país, que justo es el más rico porque los argentinos decidimos tener la capital allí.  

También vendría a demostrar la colonización de nuestro pensamiento por parte de los medios porteños, a quienes obviamente les conviene que el resto del país pague junto con ellos su seguridad.  Y aunque Rodriguez Larreta mire fijo a la cámara y diga con pose de superado que no entiende por qué el gobierno nacional no lo hace, está claro para nosotros.


Discépolo sobre el peronismo. Contundente.